Soy Fabiola Garmendia, farmacéutica y consultora estratégica
Durante más de dos décadas he vivido la farmacia desde todos sus ángulos: la industria, el mostrador, la gestión y el acompañamiento estratégico. En el camino he comprobado que la farmacia no es sólo una empresa o lugar de trabajo, sino un espacio de salud que transforma: personas, equipos y negocios.
Durante más de dos décadas he vivido la farmacia desde todos sus ángulos: la industria, el mostrador, la gestión y el acompañamiento estratégico. En el camino he comprobado que la farmacia no es sólo una empresa o lugar de trabajo, sino un espacio de salud que transforma: personas, equipos y negocios.
Hace años, mientras sostenía las llaves de una farmacia en plena guardia y a la vez, la mano de mi hijo en un hospital, comprendí cuál era el único lugar donde soy imprescindible.
Ese día fue decisivo para tomar la decisión de transformar mi forma de trabajar y de vivir. El objetivo era diseñar un método que devolviera claridad y libertad a quienes reconocen que su farmacia se sostiene con su sacrificio y renuncias personales.
Hoy acompaño a titulares de farmacia y empresarias a gestionar con criterio, calma y humanidad, para que sus negocios se desarrollen alineados con su propósito de vida.
Mi propósito
Acompañar a titulares de farmacia y empresarias de servicios a dirigir con claridad, confianza y criterio, para que sus negocios prosperen sin que ellas pierdan lo más valioso: su tiempo, su energía y su bienestar.
De la arquitectura a la farmacia: el inicio de una vocación
Comencé a estudiar Arquitectura, pero pronto entendí que el camino sería más satisfactorio eligiendo una profesión con impacto humano.
La Farmacia no fue sólo una elección académica, fue una decisión coherente con mi vocación de acompañar y transformar realidades con propósito. Lo que me convenció no fue un listado de salidas profesionales, sino una frase que aún hoy resuena en mí: “Todo lo que entra en el cuerpo humano pasa antes por las manos de un farmacéutico.”
Estudié Farmacia en la Universidad Central de Venezuela y me especialicé en Tecnología Cosmética, un campo donde aprendí a unir ciencia y creatividad, formulando cremas, maquillajes y productos de higiene diaria.
De la arquitectura a la farmacia: el inicio de una vocación
De la industria al mostrador: donde ocurre la magia
De la industria al mostrador: donde ocurre la magia
Tras graduarme, di mis primeros pasos en la industria cosmética. Descubrí la exigencia del I+D: transformar ideas en fórmulas, probar, ajustar y registrar hasta lograr un producto que llegara con garantías al mercado. Aprendí disciplina y rigor, entendí que la investigación y el desarrollo marcan el origen de cualquier proyecto, pero es la estrategia la que determina cómo ese conocimiento llega a las personas y encuentra su lugar en el mercado.
Con esa convicción cursé un máster en Marketing Farmacéutico que me llevó a Barcelona, donde tuve la oportunidad de incorporarme a Laboratorios Almirall.
Comprobé cómo la estrategia analiza atributos diferenciales, identifica oportunidades y diseña planes de acción que sostienen el posicionamiento de una marca, un servicio o un producto en un entorno competitivo. Esta etapa me aportó criterio y visión de negocio para tomar decisiones con impacto real.
Entendí que, para conocer a fondo el sistema farmacéutico español, era imprescindible vivirlo desde la farmacia, lugar de encuentro entre: ciencia, asistencia sanitaria y gestión farmacéutica.
La experiencia en el mostrador me enseñó que cada interacción con un paciente es un ejercicio de responsabilidad profesional, el consejo farmacéutico genera un impacto decisivo en la salud de las personas.
Entendí que la empatía, gestionada con criterio profesional, es una competencia emocional que consolida la relación con el paciente.
Del mostrador a la gestión: nueva vida, nuevas herramientas y nuevos retos
Tras años en diferentes farmacias; grandes, pequeñas, urbanas y rurales, identifiqué una constante: ausencia de visión y planificación, vacío estructural, esfuerzo sin proyección, equipos no alineados sobrecargados y comunicación fragmentada. Esta realidad me llevó a una certeza que marcó el siguiente paso de mi trayectoria: la sostenibilidad de la farmacia, al igual que la de cualquier negocio, se construye con visión y dirección estratégica.
Del mostrador a la gestión: nueva vida, nuevas herramientas y nuevos retos
FarmaPad es un método que transforma la farmacia, espacio de salud, en un negocio sostenible. Integra visión y estrategia en la operativa diaria, establece objetivos y crea un Plan de Acción para alcanzar los mismos.
Manifiesto
Trabajo con la certeza de que una gestión eficiente convierte la farmacia en un negocio de salud sostenible y en continuo desarrollo, donde la vocación sanitaria mejora el bienestar de las personas.
Mi promesa, y la razón de ser de FarmaPad
Creo en la empatía como competencia emocional que fortalece la relación con el paciente, en la comunicación como camino constante que crea equipo y cohesiona el Plan de Acción y en la integridad como principio que sostiene toda decisión.
Reconozco la constancia como disciplina de quienes aspiran a obtener objetivos sostenibles, y la estrategia como el camino que transforma un propósito en resultados medibles.
Acompaño a titulares de Farmacia con un compromiso: favorecer que determinen con claridad su visión, enseñarles cómo el análisis, la estrategia y la planificación, crean una estructura de trabajo que transforma la operativa en un negocio rentable que genera valor social por mejorar la salud de las personas de su entorno.